Los riesgos de usar la inteligencia artificial en asuntos jurídicos

La inteligencia artificial generativa se ha convertido en una herramienta de uso diario, también para consultar dudas legales o preparar escritos. Bien usada puede ahorrar tiempo, pero los tribunales ya han empezado a advertir de sus riesgos.

El caso del TSJ de Canarias: 48 citas inventadas

En un auto de 10 de febrero de 2026, la Sala de lo Contencioso del Tribunal Superior de Justicia de Canarias sancionó a un abogado que había presentado un recurso de apelación con 52 citas de jurisprudencia de las que solo 4 eran correctas. El resto, junto con un supuesto informe del CGPJ, había sido generado por una herramienta de IA de pago (las llamadas «alucinaciones») y se incorporó al escrito sin revisarlo.

El tribunal dejó claro que no rechaza la IA, que considera un complemento útil del trabajo del abogado, pero que presentar citas falsas vulnera la buena fe procesal (artículo 247 de la Ley de Enjuiciamiento Civil) y el respeto debido al tribunal (artículo 553 de la Ley Orgánica del Poder Judicial), aunque se haga por negligencia. Impuso una multa de 420 euros, rebajada a la mitad porque el letrado reconoció los hechos, y envió el asunto a su Colegio de Abogados por si procedía además una sanción disciplinaria.

Lo que exige la Abogacía

En abril de 2026, el Consejo General de la Abogacía Española aprobó una circular deontológica sobre los escritos elaborados con ayuda de IA: la herramienta es solo un apoyo, el abogado debe conocer cómo funciona, revisar íntegramente el resultado y contrastarlo con fuentes jurídicas fiables. La responsabilidad es siempre de quien firma.

Riesgos si usted la usa por su cuenta

  • Respuestas seguras pero equivocadas: la IA puede inventar normas o sentencias, o aplicar leyes ya derogadas. Las normas cambian con frecuencia.
  • No conoce su caso completo: no ve sus documentos, sus plazos ni los detalles que suelen decidir un asunto.
  • Plazos: un error en un plazo de recurso o de reclamación puede ser irreparable.
  • Privacidad: lo que sube a una herramienta de IA (contratos, nóminas, datos médicos o de terceros) puede quedar fuera de su control.

Nuestra recomendación

Use la IA para entender conceptos o preparar sus preguntas, pero no para tomar decisiones ni para presentar escritos sin supervisión profesional. Antes de firmar, reclamar o recurrir, consulte con un abogado: una revisión a tiempo suele salir mucho más barata que corregir un error.

Fuente: Auto del TSJ de Canarias (Sala de lo Contencioso-Administrativo) de 10 de febrero de 2026, recurso 140/2025, ECLI:ES:TSJICAN:2026:1A.

Luis Alfonso Zarza Reynoso
Abogado · ICAM n.º 107.607